13/6/10

Cuentos en verso: Mariano, el poeta

Mariano nació poeta
en un barrio marginal
de una madre virginal
que topó con cruel bragueta.

Mariano pasaba el día
contemplando las estrellas;
campando a su ritmo en ellas
cuando nadie le entendía.

Mariano creció encerrado
entre golpes y opresiones
y quiso aliviar tensiones
cogiendo un tren a otro lado.

Viajó solo y sin dinero,
llevando sólo un cuaderno
donde quiso hacer eterno
lo que era  perecedero.

Delgado como un alambre
pensó que la poesía
le aliviaba cada día
pero no calmaba su hambre.

Así que, cambió su vida:
aprendió a coser ladrillos
y construyendo  castillos
consiguió casa y comida.

Quiso olvidar la poesía
y desterró sus escritos,
aunque dentro oía gritos
cada vez que no escribía.

Pero al poeta que nace
no se le mueren los versos,
y se le vuelven perversos
si poemas no los hace.

Un día le hallaron yerto
cerquita de un cementerio:
y fue su muerte un misterio
que causó gran desconcierto.

Así se empezó a decir
que a Marianito el poeta
lo mató esa saeta
que nunca pudo escribir.

10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Seguro que así fue.
Que vida tan dura la de Mariano.

Besos.

Ian Welden dijo...

Pobre Mariano... En verdad creo que la poesía es una necesidad muy importante tanto para el poeta como para sus lectores. Si un poeta no manifesta su poesía muere por dentro.

Pero la pobreza también puede matar al poeta y a la poesía.

Me gusta mucho tu rima tan perfecta y rítmica.

Un abrazo primaveral,

íAN.

Pluma Roja dijo...

¡Magnífico! tiene la cadencia de García Lorca, Me fascinó Laura sos genial.

PD. Paso haciendo una pauta, no pude dejar de venir a leerte, éste es uno de mis últimos comentarios hasta que regrese. Te acordás que soy tu fan.

Saludos cordiales,

-Pato- dijo...

Por suerte la pudo escribir Laura Caro de manera genial!

Besos.

Cecy dijo...

Y tu lo has escribo de manera genial.
Pobre Mariano, cuantos de ellos hay.

Un abrazo.

carmen jiménez dijo...

Laura: Es un placer poder haber llegado hasta este puerto después de una larga travesía. Es un placer poder sentarse en una esquinita y escuchar cuentos en poesía. Quizá así podamos conjurar la muerte de Mariano.
Un placer y un saludo muy especial hasta el próximo encuentro en Alcalá.

Mayde Molina dijo...

Pobre Mariano, si es que no se pueden reprimir las cosas que se llevan tan adentro...
me ha gustado mucho tu cuento-poema
Besossss

Abuela Ciber dijo...

Estupendo, hermoso de ser leído, llega en todos sus sentires!!!!

Cuantos como él quedaran silenciosos por no expresar sus sentires y caeran en soledad....

Gracias por tu presencia y tus cálidas palabras que acunan a mi edad.

Un abrazo

Darilea dijo...

Cuando las palabras quedan atadas al alma,
al corazón no le quedan ganas de seguir.
Algo así le pasó a Mariano.
Un besito

Poetiza dijo...

Laura. Seguro asi fue. Lindo poema amiga. Besos, cuidate.