15/7/10

De ventas y goles

Dicen los buenos vendedores
que la vida es sólo una venta,
donde para vender algo con éxito
hay que crear la necesidad
de poseerlo en el comprador.

Desconozco en qué momento
te vendiste tan sumamente bien a ella
que desplazaste sus otras necesidades
por la de hacerte suyo por entero.

 En las televisiones de todo el mundo
se miraba de alguna forma el mundial
y ella sólo podía pensar en cómo marcarle
un enorme golazo a tu corazón codificado.

No se dio cuenta de que tus porterías rotas
dejan escapar todos los balones que llegan
desde hace tanto tiempo...Tanto tiempo
como lleva roto tu corazón indescifrable.

10 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Este poema me paralizó. Increíble, como manejas con tanta objetividad un sentimiento. Me voy paralizada.

Besos Laura. Muy, muy bueno.

Liliana G. dijo...

¡Ouch! Eso fue un golazo de media cancha. Así directo al arco y sin eufemismos, las cosas por su nombre...

Me encantó, Laura.

Besotes :)

Javi Caro dijo...

He dado "aire nuevo" a mi blog hermana, a ver si al menos le saco una entrada semanal que también me está gustando esto de ser blogger!!! besos y buenas noches

TORO SALVAJE dijo...

Ante un corazón codificado e indescifrable es difícil llegar.
Diría que imposible.

Besos.

Elisa Berna Martínez dijo...

Corazones con grietas y fisuras nunca sabrán corresponder el amor que les ofrecen. Y mira que es tan difícil darse cuenta cuando se está enamorado... Un saludo poeta!

MURIOLAMAGIA dijo...

Cuando los corazones se rompen...nada hay que pueda recomponerlos aunque a veces tengamos la sensación de que con un poco de pegamento...

Mi mejor sonrisa para ti

Ian Welden dijo...

Con este poemazo has dejado al sujeto aquel tambaleando en la línea del destierro definitivamente.

Se lo merece. felicitaciones.

Un abrazo y besos estivales.

Ian.

MiLaGroS dijo...

Me he encantado Laura. Un abrazo

Anónimo dijo...

En un exilio como Dios manda, paisaje desolado, con horarios de paseo reglados y contacto obligatorio con almas vacías, apenas quedan ventanas de aire fresco. Esa brisa trae sonrisa y ensancha un poquito el horizonte. No hay risas y apenas esperanzas, pero mis ojos no pierden la capacidad de mirar, y hasta vez, a través de los muros. Gracias por conventirte en ventana.

Carlo Levi, o sus letras de "Cristo si é fermato a Eboli".

Poetiza dijo...

Laura, es un golazo este poema. Hermoso leerte amiga. Besos, cuidate.