25/10/10

Cuando el adiós es sano

El hueco de la chimenea
me mira hoy vengativo.
Ningún fuego puede encender
las brasas de este amor marchito
que salió buscando unas rebajas
y regresó con manojos de ausencias,
para finalmente desaparecer
sin dejar rastro de vida
( pelo, ropa o sucedáneos).

En la cocina se amontonan
los platos y los vasos sucios
manifestándose a favor
del olvido más intenso,
recordándome  palabras ruines
que me dijiste sin pensar
o pensadas, que es mucho peor.

El absoluto vacío del armario
se hace eco de mis pasos
y se ríe de tu ausencia;
como una ventana a la nada
me recuerda que la ropa
no sustituye a los cuerpos.

Y tú, que nunca supiste
amar como a ti te amaron,
llenas armarios lejanos,
prendes leña en otros lares
y creas un castillo nuevo
de mentiras falsamente alegres
que volverán a ser adiós.
Pero, por suerte, no seré yo
quien se desangre ahora.

23 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Es absolutamente desgarrador el poema.

Tremendo.

Besos.

María Socorro Luis dijo...

Cuando el adiós es necesario...

Besos

Paloma Corrales dijo...

Duele la herida abierta, a pesar del adiós, Laura, y se hace doler por ese entorno cotidiano que grita.


Besazo.

José Baena dijo...

A las ausencias debería dejárselas crecer en el campo, o como mucho exterminar sus semillas directamente. Pero nunca ir a recogerlas y llevarlas a casa.
Me han encantado esos vasos manifestantes. Me sumo a los comentarios de Toro y Soco. Fantástico poema (aunque deje un regusto amargo en los ojos). Besos

El Mar...Siempre el mar dijo...

A veces...alguien ecribe un poema y al leerlo te siente tan inmerso en el que todo el dolor acumulado empuja para que rompa eso que te duele desde el tiempo de aquel abrazo.
Hoy te leí y...algo se ha roto sí.

Mi mejor sonrisa para ti

Javier dijo...

Cuánto dolor acumulado por las ausencias, cuánto desgarro, cuánto se puede aguantar.
Los pequeños detalles que hacen que el recuerdo vuelva y anide en nuestro corazón.


Saludos.

Leonel dijo...

Como te ha dicho Soco, cuando el adios es necesario, hace menos daño decirlo que ser esclavo de la costumbre y la traición.
Un fuerte abrazo para ti.
Leo

Carmela Rey dijo...

Triste poema de desamor. Y es que el amor es muchas veces, así de ingrato.
Un abrazo

Gizela dijo...

Puede que sea necesario..
Pero siempre es desgarrador!!!
Vaya manera de tresnar jalones de alma con versos!!!!
Un beso y linda semana.

Nocheydía dijo...

"creas un castillo nuevo
de mentiras falsamente alegres
que volverán a ser adiós.
Pero, por suerte, no seré yo
quien se desangre ahora"

Me gusta ese final...Lo malo es que personas así seguirán haciendo daño a quien les cree...
El dolor también pasará...lentamente.
Saludos.

Amelia Díaz dijo...

Entre tu poema y esta canción:

http://www.youtube.com/watch?v=eBVAszHFip4&feature=fvst

Ufff...cada día me siento mejor con la decisión tomada.

Besos, mi trilliza genial!!!

Sneyder dijo...

Como duele la ausencia, el amor a veces nos hiere, la herida se cerrara y nacerá una nueva esperanza …

Besos feliz semana

Elena Lechuga dijo...

Palabras llenas a puñados,
corazones vacíos a golpes de palabras;
lágrimas de sal fina,
dolores de grano grueso.

El adiós de hoy
es mi hola
al
mañana

Muchos besitos Laura

Enrique Sabaté dijo...

Cuando es sano aunque sea un purgante. Así se despejan ausencias.

Besos.

Cecy dijo...

Esas no son cosas del amor, sino del mas absoluto desamor, a donde hay que siempre decir adiós.

Un beso Laura!

Arantza G. dijo...

A veces el adiós es una puerta que se abre a la felicidad.
un beso

Noray dijo...

Hay ausencias a las que tenemos que cerrar las puertas. Debemos y tenemos que aprender a decir adiós bien alto y claro.


Un beso.

Lobo dijo...

"En el amor comienza uno por engañarse así mismo, y a veces logra engañar al otro." Eso decía Oscar Wilde, pero en el amor no caben engaños, aunque también pueden haber más de 2 falsas despedidas.

bixen dijo...

Cuidado con las brasas blancas, porque aunque por fuera parezcan cenizas, por dentro quizás estén al rojo vivo.
Apagar la leña con agua... la convierte en carbón, ahogándola... en la misma leña, con alcohol y "soplando"... en una efímera fogata.

TriniReina dijo...

El que va dejando heridas...

No, ahora le tocará a otra, porque estos seres no cambian, quizá se transformen por un tiempo, pero siempre vuelven por sus fueros.

Besos

Anónimo dijo...

Un amor de esa forma, es solo dolor. Preferible es, tratar de olvidarlo (si se puede claro)Un beso Sole

plinnn... dijo...

que tengas una semana feliz :) gracias por tu comentario, hoy prefiero no hablar de despedidas, biquiñosss

Liliana G. dijo...

Crudas palabras, crudo momento. El adiós siempre es penoso a pesar de ser sano, si no fuera así no hubieras escrito este poema. Me parece un buen recurso para exorcisar esos fantasmas que se niegan a partir.

La vida eso, alegrías y sinsabores, la poesía también.

Un beso grande, Laura.