19/10/10

El barrote vil

El mundo exterior es para ti
lo que se ve por tu ventana.

Te sabes de memoria
cada ráfaga de viento
y el recorrido que hará
cada persona que pasa
- y no te ve- por la calle.

Tu pequeño mundo son
setenta metros de  sintasol caduco
en torno a una televisión
que se oye desde lejos
y un pajarito enjaulado
que pía:
     dadme amor y cariño
        dadme amor y cariño
como tú.

Cada día te sorprende
el lento despertar de tu alma
dentro de los barrotes de tu cuerpo
como ese regalo de cumpleaños
                   que no esperas.

Y respiras hondo, desconfiada,
y te tocas el corazón inventándole
un latido que ya no oyes pero
tiene música de orquesta.

Aislada  por ochenta escalones
sin ascensor, y con noventa y muchos
cargados en tu espalda,
las horas del reloj no son exactas
y cualquier coincidencia
entre tu calendario
y ése de propaganda
que cuelga en la pared
es pura casualidad.

Por eso me gusta ir a verte.
Porque me importas.
El brillo inusual que le da
una visita inesperada a tus ojos
no se lo dan los años
cuando te los quitas.

Tienes las manos frías.
En tu mirada acuosa
hace el pasado ecos.
Tu pelo es campo blanco
donde enredar los dedos.
Tu piel lleva las olas
en donde naufragaron
los más duros recuerdos.
Yo te hablo todo el rato
y tú haces que me escuchas.
A veces sólo asientes,
porque no oyes mi voz
pero escuchas mi presencia
y te sonríe el alma
como cuando eras niña.

21 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Te tiene a ti.
Eso es mucho.

Besos.

plinnn... dijo...

es precioso :)

Elena Lechuga dijo...

y no hay sonrisa como la que se repite de infancia en infancia en almas cada vez con más años.

Un beso para las dos

Anónimo dijo...

Hoy por mis años,me llega mas al alma, que grande es, saber decir esas cosas que tanto bien hacen a los mayores.Besos Laura

Edurne dijo...

Ufff, estas cosas llegan muy adentro!
Me ha parecido de lo más tierno y bonito y lleno de cariño, y...

Un abrazo!

Leonel dijo...

Laura, me has emocionado, me has dejado casi mudo y con lágrimas en los ojos. Un poema bello y lleno de sensibilidad.
Un abrazo.
Leo

Anónimo dijo...

¡Que capacidad la tuya para sensibilizarte con el ser humano más desprotegido!
¡Y lo bonito que lo cuentas!
¡ME ENCANTA!
Besos R.L.

Sneyder dijo...

Aunque aislada no está sola te tiene a ti.

Tu piel lleva las olas
en donde naufragaron
los más duros recuerdos.

Precioso poema que llega al alma, has puesto una lágrima en mis ojos por la emoción que me han producido tus letras.

Un beso

José Baena dijo...

Cuanta y cuanta ternura. Me ha asomado una lagrimita a las gafas. Qué poco se valora a los mayores. Necesitan mucho pero con poco que se les da ellos lo devuelven en sonrisas. Eso no tiene precio. Precioso poema

Rosa dijo...

Delicioso retrato Laura. Un placer disfrutarlo.

Mar dijo...

Qué bueno que estés a su lado.

Besos.

TriniReina dijo...

Me ha dejado triste este poema hermoso poema.

Permanecer en casa por gusto es una cosa y hacerlo por obligación otra, y si se hace por impedimentos, es lo peor. Hay mucho sancianos en esa situación. De hecho tengo una vecina que hace años que no sale a la calle por no poder bajar las escaleras.
Me ha quedado mal cuerpo.

Afortunadamente, esta persona de la que habla tu poema, tiene alguien que le lleve aire fresco de la calle, alimento para el alma.

Besos

Ian Welden dijo...

Espero que cuando yo sea ya muy viejo tenga a alguien como tú que venga a visitarme.

Eres muy dulce Laura.

Abrazos,

Ian.

Enrique Sabaté dijo...

Triste poema cargado de humanidad.

Salud.

Javier dijo...

Hermosas palabras, llenos de cariño y ternura.
Sí, es una persona afortunada al poder leerlas.

Saludos.

Pato dijo...

Me morí de amor y ternura al leer este poema.

Todos tenemos por dentro un pajarito enfaulado pidiendo amor, pero los niños, los enfermos, los ancianos desde su vulnerabilidad a veces no saben si ese pajarito grita, llora, canta o se queja despacito para no molestar.

Es bellísimo esto que has escrito Laura, de una pureza infinita.
Besos con ojos acuosos...

Abuela Ciber dijo...

Uhau....me encanto, aunque una dulce nostalgia tristona me acompañó en su lectura.

Sonriendome te digo....ya sé ...es mi edad.

Recibe mi mas cálido afecto.

María Socorro Luis dijo...

Precioso, Laura. Puritita ternura y sensibilidad.

Muxu mila.

Liliana G. dijo...

Tremendamente emotivo, justamente porque es parte de la realidad. Y aunque los años se nos prendan a las canas, ojalá siempre haya una "Laura" que nos sacuda los recuerdos con su presencia.

Hermoso, y mucho...

Un beso grande.

Ignacio Bermejo dijo...

Es como un pellizco de emociones. Me ha encantado.

Amelia Díaz dijo...

Qué penita, mi niña...pero qué precioso lo has escrito.

Te quiero mucho, trilliza.