21/10/10

A G. , otra niña perdida

Caía la tarde en su rostro.
La niña mujer se fundía
con el ocaso inquieto
con los ojos azules
más bonitos del mundo
convertidos en hielo.
Quince años y un niño
asesinado en su espalda.
No sabía llorar, solo explotar
su rabia contra las puertas.

Ahora, a salvo de todos,
menos de sí misma,
no consigue reír
nunca desde dentro.
No olvida a su padre
cogiendo aquel cuerpo
aún caliente y diminuto,
desapareciendo oscuro
y escondido hacia la calle.
Lo importante eres tú
- le decía insensible-
poder seguir vendiendo
tu cuerpo de diosa
para poder comer;
ya sabes que en casa
nos haces falta.

En la mirada dura dice
comerse el mundo;
pero es sólo un disfraz
para que el mundo
no se la coma a ella.

14 comentarios:

Rosa dijo...

Tremendo Laura... "No consigue reír nunca desde dentro". Buen trabajo poeta; con mensaje alto y claro, para aquél que quiera mirar ms allá de su ombligo.

¡Enhorabuena! por esta entrada. Un beso

Arantza G. dijo...

Duro mensaje.
Un beso

TriniReina dijo...

La coraza en el corazón, para que no le rompan el alma.

Verdaderamente triste y duro el poema, Laura y, tan real...

Besos

El Mar...Siempre el mar dijo...

Tremendo Laura...
solo imagino la pena enorme de esa mujer viviendo en el infierno del mundo en que vive

Quince años y un niño
asesinado en su espalda.
No sabía llorar, solo explotar
su rabia contra las puertas.

La enorme crueldad de ese hombre al que le das el nombre de padre me causa una repugnancia tremenda.

...-le decía insensible-
poder seguir vendiendo
tu cuerpo de diosa
para poder comer;
ya sabes que en casa
nos haces falta.

Para vivir en ese estercolero de ruindad...quiza seria mejor no vivir.

Sin duda es el poema mas duro de cuanto has escrito aunque haces pensar y estremecerse.


No se puede sonreir despues de leer este poema. No, no se puede.

José Baena dijo...

Tristísimo poema que crece y crece y explota del todo en la última estrofa. Desoladora imagen de la realidad, como no puede ser de otra manera (por desgracia). Hay que esconder los dolores, ajustarse la cara de malas pulgas y seguir adelante. Porque si no la jungla te come por fuera lo que ya te ha comido por dentro. Besos

Anónimo dijo...

Que dura y triste realidad, imposible que pueda reir nunca.Besos Sole

Javier dijo...

Demasiado fuerte para poder seguir.


Saludos.

MiLaGroS dijo...

Muy dura la historia.Y más dura todavía por ser real. Un beso hermosa por dentro y por fuera.

Pato dijo...

Pobrecitas las niñas mujeres creciendo en medio de la brutalidad, cuántas niñas así hay desparramadas por el mundo. En cada esquina hay una niña rota.

Qué bien lo has contado Laura.
Besos.

Noray dijo...

No puede haber una imagen más triste y tremenda que la de esos ojos de hielo.


Eres capaz de conjugar la historia más dura con la belleza,


Un beso.


PS: Tienes el XIV PREMIO NORAY esperando a que lo recojas.

Cecy dijo...

Ay! Laura cuanta verdad.
Que bien lo has dicho.
Es tan cierto que en cada esquina hay una niña rota como dice Pato.

Que triste y terrible.

Un gran abrazo!

Ian Welden dijo...

Lo expones si tapujos y con una extraña calma muy brutal.

La miseria de la prostitución y todas sus malditas secuelas, incluyendo la muerte prematura de los hijos, es un destino que azota como un látigo soberbio a millones de millones de mujeres en todos los países del mundo, incluendo a una sociedad tan "civilizada" y próspera como lo es Dinamarca.

Gracias Laura por denunciar esta atrocidad.

Abrazos,

Ian.

Leonel dijo...

Poema enorme en su tristeza y contenido, Laura, deja un nudo en la garganta tanta rabia.
Un fuerte abrazo.
Leo

La sonrisa de Hiperión dijo...

Esos disfraces, son los que enmascaran al mundo...

Pasa un estupendo fin semana.

Saludos y un abrazo.