17/11/10

La herida abierta

¡ Qué difícil se hace caminar
con la herida abierta, frágil, fingiendo
que no existe el dolor , aún sabiendo
que volverá otra vez a sangrar!

Encerrarse no sirve,
derrame interno.
Encararse al destino,
externo infierno.

Recogiendo sonrisas voy vendando
esa herida que sangra y no se ve,
que tu espejo no refleja porque cree
en el mundo que curamos amando.

20 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Esas heridas tienen difícil cura.
No hay medicina alguna para ellas.

Besos sanadores.

Me avisó el Reader.

:)

Oréadas dijo...

Las heridas no visibles son las más dificiles de sanar.
Un beso

Amelia Díaz dijo...

Yo creo que, al final, te acostumbras a andar con esa herida, aunque sea poniéndole un vendaje y usando muletas.

Golpe a golpe, verso a verso, mi niña.

Elena Lechuga dijo...

Me alegro de que vuelvas a escribir; prohibido estar tantos días sin dejarnos algo que leerte.
Justo ayer hablaba de lo mismo con una amiga; el sentimiento de que hay heridas que cierran en falso, y se infectan.
Muchos besos con mercromina, querida Laura.

María Socorro Luis dijo...

También creo que las heridas del mundo se curan, o de curarían, amando.

Besos Laura

Marcos Callau dijo...

Me ha gustado mucho la parte central en que resumes esos versos en siete o seis sílabas para acabar con una estrofa como la primera. Muy buena composición.

Pato dijo...

Igual, aunque duela es mejor moverse, si te quedás quieta, cicatrizás así y después se te dificulta el movimiento.

Aunque no se vea, hacé que tu herida tome aire.

Besos.

Leonel dijo...

Hoy que vamos de heridas, el amor es el mejor modo de curarlas, sobre todo cuando se llevan dentro.
Hermoso poema, Laura.
Un fuerte abrazo.
Leo

Pluma Roja dijo...

Son heridas que tardan en cicatrizar el proceso es duro y doloroso.

Besos.

Mar dijo...

Sí que se hace difícil, Laura... pero yo te envío una sonrisa para que vaya curando...

Besos.

TriniReina dijo...

Cuántas heridas, viejas heridas, abiertas heridas. Las que cerramos con el tiempo, las que pulsan y sangran y, todas, todas silenciadas...

Besos

Estrella Altair dijo...

Tiempo, Laura, tiempo, y mas tiempo y paciencia y confianza...

al cerebro no se le puede mandar la orden de dejar de sufrir ya..

necesita elaborar, entender, asentar y aceptar..

Un beso muy fuerte..

Anónimo dijo...

Las heridas ocultas son las que mas duelen porque nunca se curan. Solo te a costumbras a tenerlas. Cuanta verdad tiene este poema.Besos

El Mar...Siempre el mar dijo...

Como conozco eso que te está hiriendo,
Como conozco cada uno de los síntoma y como conozco también que no hay remedio alguno que pueda curarte.
Aquello que pudiera hacerlo es precisamente aquello que te atormenta.
Conozco los síntomas, vaya si los conozco.

Mi mejor onrisa para ti

Enrique Sabaté dijo...

Las heridas solo le duelen al que las sufre y si las disimula...

Cecy dijo...

Ay! esas heridas que cuestan cicatrizar y se llevan como señal.
Pero el andar por lugares donde no se vuelva a lastimar corre con la ventaja de a poco sanar.

Un beso grande Laura!

Adolfo González dijo...

Pues no sé. Yo vivo con la piel en carne viva, con las heridas a la vista. Son hermosas. No conviene sentir pudor por ellas. Que les dé el aire es lo mejor.

Noray dijo...

¡Qué bien te entiendo! Es la misma herida abierta que me supura cada día.



Un beso.

Jorge Encinas Martínez dijo...

Es cierto que siempre hay heridas por las que cuesta seguir caminando. Pero me agarro a la estrofa final: herida "que tu espejo no refleja porque cree
en el mundo que curamos amando".
Un abrazo

Claudia AB dijo...

Las cicatrices del corazón nos hacen recordar que hemos vivido intensamente! Muy lindo tu blog:-)
Un saludo de Belgica