15/12/10

Jubilación forzosa

Te arrancaron de la escuela
las circunstancias;
soñabas tú otro curso
de miel y olor a tiza...

Aún cierras los ojos
y los oyes nítidos
diciéndote las tablas
de multiplicar,
sabiendo tú
que el tiempo
no se multiplica;

los sientes
buscándote en las manos
el abrazo
aquel que no tenían,
sabiendo tú
que el mañana
pintaba color gris
en esos ojos niños
que encienden la esperanza;

canturreando  a capella
retales de sensaciones
e imágenes aún vivas
que nunca terminaron
de bidimensionarse.

Pero la vida sigue.
Y sigues tú.
Y ellos.
Y el mundo no se acaba
ni acabas tú tu mundo.
Ni ellos.
Ni nosotros.
Nos queda la memoria
selectiva
la que mece las siestas
y las noches
de bonitos recuerdos.

Y que nos quiten
si pueden,
-que no pueden-
que nos quiten,
que te quiten...
           lo bailao.

26 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Lo bailao es inembargable.

Y menos mal.

Besos.

Noe Palma dijo...

Gracias por pasar a saludarme, estuve visitandote un ratito y me quedaré por supuesto. ahora voy a enlazarte a mi blog para poder visitarte mas rápido. es que siempre me hago líos con los blogs q enlazo y los que sigo y ya no se a quien visito y a quien no... te mando mil besos, gracias por tus palabras. hasta pronto!

Edurne dijo...

Qué bonito homenaje... qué cercano lo he sentido!
Aunque nosotras no estemos jubiladas todavía, también se les echa de menos a los que se tuvo, a os que ahora son mayores, y son dres y madres... y a los que tienes ahora cuando llegan las vacaciones!

Pues eso, que nos quiten lo bailaó!

Besitos con olor a tiza y pinturitas!
;)

Anónimo dijo...

Que le quiten lo bailao, lo cantao ,lo enseñao, lo disfrutao
con esos niños tan queridos y tan trabajaos.
Como tu dices ,eso se
queda en el recuerdo, que contribuye
a sentirte bien por lo aportao y ver que tu vocación cumplió su fin.
Besos. R.L.

oliva dijo...

Hace tres años, una compañera se jubiló en contra de su verdadero deseo: casi lo hizo por las nuevas generaciones y por lo que éstas pensarían "qué hace esta vieja o mayor entre nosotras..." (es cierto todo esto, ella consideraba que ya se sentía fuera de lugar). Una vez que pasó el primer mes de jubilación y aprendió a ocupar su tiempo, no echó de menos su trabajo que tanto adoraba y meses anteriores, creía que no podría sobrevivir.

Por tanto, me alegro por esta jubilación forzasa, tendrá que buscar otras alternativas y posibilidades y comenzar a vivir de nuevo.

Preciosos versos, sabes como transmitir sensaciones que compartimos y reconocemos.

saludos.

Anónimo dijo...

Excelente homenaje a esos seres que dejan el alma cuidando a sus pequeños en las escuelas. Me emocionó mucho tu poema, felicitaciones.

Aprovecho la oportunidad para extenderte una invitación.

Soy moderadora del portal literario “mareas del alma” y deseo invitarte a participar en nuestra página con tus poemas.
http://www.mareasdelalma.foroactivo.com
Allí encontrarás un grupo de pares dispuestos a compartir el gusto por las letras en un ambiente de cordialidad y alegría.
Muchísimas gracias por leerme y permitirme dejarte esta invitación.
Ojalá podamos contar con tu presencia entre nosotros. Un beso grande y muchas gracias por tu atención

Enrique Sabaté dijo...

A mí me ha sonado la tabla de myltiplicar meintras te leía, pero después de la nostalgia queda lo que importa. Lo hecho y lo por hacer.

Un abrazo.

mariarosa dijo...

Que buena poesía.

Laura que bonito blog, tus poemas saben a perfume de hogar.

Un saludo.

mariarosa

Pedro F. Báez dijo...

Y eso es verdad, Laura: nadie nos quita lo bailao. Abrazo y beso pa' ti, Laura hermosa.

Elena Lechuga dijo...

Recuerdo con gran cariño la jubilación del profesor que más respeté en mi infancia; y con una mezcla de tristeza y satisfacción el último día que estuve en el centro donde daba clase.
Me despertastes recuerdos, Laura.
Un abrazo

Marcos Callau dijo...

No pueden, Laura. Un poema muy entrañable que sugiere mucha ternura y algo de melancolía. Muy bonito.

Javier dijo...

El mundo no se acaba, es cierto.
Tenemos que seguir, luchando de alguna manera, viviendo, sintiendo, penando o emocionándonos.
Pero sí, seguir, sin fin......hasta el fin.


Saludos.

ROCIO dijo...

Hola hermosa, es muy cierto, las étapas pasan y siempre vienen cosas buenas en el horizonte. La esperanza siempre ha de vivir con nosotros.

Un besote.

Rocío

Anónimo dijo...

Bonito poema. Como yo por cuestiones de cotización no he podido ser jubilada, he preferido no pensar en lo que trabaje. Sole te manda un beso muy fuerte

Noray dijo...

La jubilación no es ni mucho menos el fin de un ciclo. Es ante todo el comienzo de una nueva vida donde disfrutar cada instante ganado a pulso con los años de trabajo. El verdadero sentido etimológico de la palabra jubilación -iubilatio- no significa fin ni ocasio, todo lo contrario, esta palabra lleva explícito los conceptos de júbilo, gozo y alegría para acometer los nuevos retos que nos tracemos en la vida.


Un fuerte abrazo.

PS: Con la que está cayendo, no sé yo si nosotros podremos alcanzar esa felicidad.

Cecy dijo...

Eres genial.
Que bien lo has dicho.
Y por suerte nadie, ni nada les quita lo bailado.

Un gran abrazo Lau!

Leonel dijo...

Hay cosas tan injustas... hay imposiciones tan absurdas...recuerdo aún con ternura mis maestras, las primeras, entre ella había una señora muy anciana, Esperanza Almenares, el día que regrese a la escuela para saludarla y me dijeron que se había pensionado, fue como si en aquella escuela, faltase un pedazo de historia.
Han pasado 25 años desde ese día, y sigo recordàndola como una persona maravillosamente tierna y preparada.
Lindos recuerdos me ha traído tu poema, y una triste injusticia la que cuenta.
UN fuerte abrazo.
Leo

María Socorro Luis dijo...

Querida Laura.

Habla una jubilada forzosa. Y sabes? Me dio mucha rabia tener que dejar el trabajo de "enseñante" que adoraba, pero me fui de voluntaria a la cárcel a enseñar castellano a un grupo de extranjeros...

y ha sido una experiencia maravillosa.

Por eso te digo que no es tan malo; además, tengo mas tiempo para escribir ...(mi otro trabajo favorito)

Dos besos y dos rosas.

TriniReina dijo...

Acaso ese sea el consuelo a todas las pequeñas desdichas.

Llega un momento en la vida que, o te conformas, o te envenenas, y nunca fueron (ni serán) sanos los venenos para los Buenos.

Besos

nara dijo...

bonito homenaje a quienes dan tanto por tan poco... y nadie les quita lo bailao !!

besos.

Marcos A. Rodriguez Alemany dijo...

Muy buen poema, tiene mucha fuerza y cierto desenfado, muy bueno Laura, aun en una situación como es el retiro obligatorio, una circunstancia mas bien adversa le encontrás la vuelta y terminás dejando una sensación de esperanza, la vida sigue y el mundo no se acaba, ¡avanti!.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Cuando las cosas se acaban, y se acaban por cojones... entonces... que nos quiten lo bailao... jajaj

Saludos y un abrazo.

Meri Pas Blanquer dijo...

Emocionante y tierno poema lleno de frescura y razón.

Bonito y sabio homenaje.

Pato dijo...

Estoy boleada con la falta de tiempo y vengo de lo de Incal a leer el poema de la Navidad y me encuentro con este nuevo poema, sos impresionante Laura, tu producción es enorme y además muy buena, mis felicitaciones por lo que has escrito este año que se acaba, espero poder seguir leyéndote el año entrante.

Total acuerdo con los dos poemas, el primero por lo mismo que te dijo Luis, allí dejé mi pensamiento (resumiendo: las fiestas me terminan hartando con tanto compromiso de festejo y compra compulsiva, si me aparto de eso, las paso mejor) y en este poema, estoy de acuerdo con Toro, al que ha trabajado en lo que le ha gustado, quién le quita lo bailado??
Mi madre es un ejemplo viviente de eso, podés creer que con 79 años le da clases gratuitamente a un chico que no pudo completar sus estudios y lo manda a rendir examen?? Jjajaa!!!
Lo tiene cortito con las materias quiere que se reciba, el chico es el zapatero remendón del barrio :)

Un abrazo Laura.

Soy beatriz dijo...

Que mejor poema para decir Gracias Incal, gracias Luis, por iluminar este sombrío mundo con amaneceres de letras.
Qué mejor poema. Lau, una belleza, te felicito, parece reiterativo, pero es lo que siento.
Mi opinión es la del sentimiento, de la percepción, soy una neófita en la escritura. Sólo opino por lo que me llega y me resulta bello.
Un fuerte abrazo!!!

MiLaGroS dijo...

Es un poema lleno de ternura que emociona y deja una sonrisa. Tienes razón. Que nos quiten lo bailao