9/12/10

A los adioses voluntarios

A esos adioses sin porqués
que reclaman raíz y mar
del que desasirse afables,

a esos adioses monólogos
de miedos y tristezas
que no quieren ver la luz,

a esos adioses inexplicables
que nos sorprenden y mutilan
creyéndose inofensivos
adioses en el capricho.

a esos adioses inesperados,
inmerecidos, incautos,
irreflexivos, inquietantes...
a ésos, yo los combato

con un saludo eterno e inmortal
para que cuando quieran
-o puedan, que querer
sigue siendo poder-
vuelvan a ser brazos abiertos,

con un beso, con un abrazo,
con la soledad despierta
en paños menores...

De mi sombrero sale
ante su adiós implacable
un hola - llamada en espera-
de desconcierto.

33 comentarios:

MarianGardi dijo...

Precioso estos adioses que salen como mariposas de tus versos.
Yo digo que el que diga adiós sin motivo ni razones, con Dios se vaya contento. Verdad?
Un abrazo

José Baena dijo...

Qué desconcertantes son esos holas respuesta a silencios o adioses. Qué falta hacen. Qué precioso poema Laura. Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

A esos adioses hay que dejarles siempre la puerta abierta por si deciden volver.

Besos.

CANTO EN FLOR dijo...

Adioses que sorprenden, cortan la respiración y hacen llorar al corazón... :(

Tú lo has dicho en tu poema muy bien, ojalá dejaran una nota, aunque ya no serían adioses silenciosos, que no?

Un abrazo grande y lleno de cariño.

nara dijo...

... a esos adioses incluso necesarios y a esos otros adioses que se quedan para siempre...

besos.

oliva dijo...

Sobre todo a esos adioses inmericidos, inegunuos y sin precaución alguna al lanzar su despedida, es de los que cuesta separarse y desprenderse. Luego, claro está, están esos adioses inesperados que puede que sean los más dolorosos y tristes...

Precioso este canto a las despedidas voluntarios con unos brazos abiertos para cuando cambien de opinión...

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Un adios sin motivo, siempre tiene la esperanza si ¿regresará? besos Sole

Sneyder dijo...

Hay adioses que duelen y rompen el corazón, adioses que siempre están para tenderte la mano…

Un abrazo

Cecy dijo...

Buen poema.
Y me dejas pensando.
:)

Besos Laura!

Edurne dijo...

Algunos de esos adioses... vuelven, vuelven casi sin atreverse a volver, pero por eso es mejor dejar la puerta un poco entreabierta, para que se cuelen sin hacer ruido.
Hay otros, sin embargo, que marcharon sin explicación akguna y dejando nuestra playa completamente desolada,a ésos...

Besitos!

P.S: muy buena tu entrada, la que me recomendaste!

Juanma o Juan López dijo...

Me gusta : Hola

Juanma o Juan López dijo...

...bastante :-)

Pluma Roja dijo...

Un adiós implacable duele más que todos los otros. Sin saber por qué es implacable. Implacable, suena definitivo.

lindo ritmo llevan estos adioses.

Un fuerte abrazo, hasta pronto Laura.

Marisa dijo...

Que sean los adioses
con abrazos generosos
y una sonrisa en los labios,
que nunca sean portazos.

Besos

MiLaGroS dijo...

Me parece estupendo. Eso es poner la otra mejilla y desbancar al otro.
Besos

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Vengo a dcir "Hola" y no "adiós". Vengo a este rincòn de Laura Caro, a tu mundo a desearte una feliz navidad y mis deseos de que sigas escribiendo para nosotros, muicho más

Desde Medellín, con amor un abrazo

Marcos Callau dijo...

Brindo por ese desconcierto de "hola", esa palabra que a todos alguna vez nos hace verdadera falta (sobretodo en noches aciagas como ésta). Son muy tristes los adioses ciegos que narras con tus versos, tristes e incomprensibles. Un abrazo Laura.

Leonel dijo...

He leìdo tu poema, Laura, y en él he visto tantos adioses y tantos regresos, algunos con brazos abiertos, otros que aún no he logrado superar.... he viajado por todos los adioses, algunos los he dicho yo otros los he recibido hasta llegar al último, el de algunos amigos recientemente.... para ellos lo brazos estarán siempre abiertos... para ellos la espera es incondicional y llena de afecto.
Un abrazo bien fuerte para ti, por tan hermoso poema.
Leo
PD. He cancelado el comentario anterior porque estaba lleno de errores.

Pedro F. Báez dijo...

Sin rencores y sin arrepentimientos. Así es mejor. Abierta la rada para que regresen aquellos veleros que se han ido a explorar en busca de otros puertos. No vale la pena una vida de hieles y resentimientos. Tu poema lo dice todo al respecto. Muchos besos y abrazo fuerte para ti.

TriniReina dijo...

No es mala idea esa, Ante el adiós inesperado e inmerecido y doloroso, el hola de la alegría, la espera, la lealtad...

Sólo hay que tener un alma lo suficientemente potente para llevarlo a cabo.

Besos

Conchi dijo...

Buenos días Laura, permíteme un hola, y un enhora buena poeta,
Abrazos desde este valladolid que hoy amaneció con sol radiante.

Pato dijo...

Qué bueno que podés con eso Laura, es una batalla que yo llevo perdida.

La gente que me ha dicho adiós inexplicablemente me ha matado y de verdad, no encuentro el modo de volver a vivir para ellos. No es orgullo, ni soberbia, es un dolor de muerte, que me plancha.

Debo aprender de tus versos.
Un abrazo!

anabel dijo...

Hay razones, importantes, para mi adiós, y hay tristeza por esta despedida.
No quise cerrar mi ventana sin agitar mi pañuelo blanco mostrando mi esperanza de que, tal vez, volveamos a encontrarnos. Me gustaría, aunque ante mí se abre una maravillosa etapa de esperanza que, de momento, no admite distracciones.
Mas adelante...¡Quién sabe!
Escribo este comentario porque tu entrada me ha conmovido y me he sentido aludida. Esto es amistad virtual, pero aunque intangible, crea lazos fuertes con algunos de los que nos visitamos y sé, porque me ha pasado en otras ocasiones, que estos adioses duelen y tienen cierto regusto a traición.

Un abrazo, fuerte, fuerte.

Javier dijo...

A esos adioses sin porqués, mejor es que se marchen, dejarlos ir, despedirlos.
y si alguna vez regresan preguntarles por qué se han ido. O callar para siempre.

Saludos.

ana dijo...

algunos adioses duelen muchísimo, sobre todo los que no se entienden quizás por eso casi siempre vuelven

un abrazo

esperanza dijo...

Cuántos adioses forzados¡ En cualquier caso, decir adios forma parte de la vida, hemos de aprender a decirlo con aceptación y alegría.
Saludos, gracias por compartir.

Anónimo dijo...

¡Cuantos adioses caprichosos que
buscan desasirse de responsabilidades persiguiendo una falsa libertad!
Lo malo es el daño que producen
a la persona que no estaba preparada para recibir ese adiós.
¡PRECIOSO LAURA!
Besos. R.L.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Desconcierto, porque nadie contesta al otro lado.

Saludos y una abrazo.

Mayde Molina dijo...

Es un poema precioso, Laura
Qué buena eres hermana... a mí esos adioses sin porqué a veces me dejan tan absurda, que no sé ni abrir ni cerrar, ni siquiera guardar el hola y el beso o el hasta pronto, por sí quieren caprichosos, volver a aparecerse...
Yo no he aprendido todavía a comprender los sin porqué


Besos miles y feliz sábado, trilliza

Anónimo dijo...

Muy buen material.

Mar dijo...

Adiós... Es una palabra que odio, Laura. No está en mi diccionario y, cuando me la dicen, siento escalofríos...

Besos... ¡Hola!...

Anónimo dijo...

Lo que es un buen puesto. Me encanta la lectura de estos tipos o artículos. Puedo? Esperar a ver lo que otros tienen que decir.

Filos en Mundo de Sofía dijo...

Muy bello poema, un placer encontrarlo...

Muchos saludos

Elva*