13/2/11

Plaza Mayor de Madrid

Plaza Mayor de Madrid.
Menestra de colores y sonidos,
un sábado cualquiera.
Es invierno.

El aire jubiloso de los visitantes
disuelto en las pupilas de los otros:
de aquellos que cobijan su esperanza
bajo sus soportales en silencio.

A la venta el talento.
Cada dos metros alguien
prostituyendo al auténtico artista.
 Bajo la piel sufriendo.

   A la venta la dignidad.
Como en un circo grotesco,
un muchacho sin manos
corta una lata en el suelo.

A subasta el hambre.
 "La voluntad "
reza un cartel en el suelo.
(La crisis ha mandado
la voluntad a paseo).

Al carajo los sueños.

Plaza Mayor de Madrid.
Es invierno.

33 comentarios:

Edurne dijo...

Cambio la ubicación:
Gran Vía de Bilbao, sábado de invierno, la crisis camina igual por aquí...
Sí, a la mierda los sueños!

Porca miseria!

Veremos si podemos seguir soñar!

Un besote enorme, compi!
;)

elisa...lichazul dijo...

desde mi américa morena y en especial desde mi Chile telúrico y emocional

un abrazo pa'llá pa'ese lado del charco grande:)

Maritza dijo...

Una mirada cruda a una realidad, posible sin duda, en cualquier lugar del mundo...

Me gusta como suena ese repetir versos al final, es un recurso que le da un toque melancólico a tu poema.

Muy lindo, Laura.
Abrazos para ti en este sábado cualquiera...

:)

Sneyder dijo...

Viento helado al igual que los sueños, esta crisis nos está dejando congelados…
Una realidad en cualquier rincón de este querido país nuestro.

Un enorme y cálido abrazo.
S. Caty

Manuel dijo...

Querida Laura: un visión apropiada para ciegos. No podría describirse de manera más desgarradora, o más real, cualquier espacio de nuestro entorno.

La Plaza mayor es un entorno muy especial.

Pero ante la duda de Edurne digo con fuerza que si, que seguiremos soñando y escribiendo. Por aquello que cantó magistralmente Mercedes Sosa:

"Si se calla el cantor
calla la vida
porque la vida,
la vida misma es todo un canto.
Si se calla el cantor,
muere de espanto
la esperanza, la luz y la alegría."

Gracias por tus versos.

Besazo cercano.

Leonel dijo...

Querida Laura, este poema tuyo es de esos que van más allí de tu ciudad, cierro los ojos y veo la plaza de la ciudad donde vivo y el cuadro es el mismo, creo que la globalización sea también eso, no sólo un mundo en teoría sin fronteras, también es un mundo con los mismos problemas.
Tu mirada, hoy, se ha hecho universal.
Un abrazo fuerte para ti.
Leo

Pluma Roja dijo...

Duro y realista poema.

Te envío un fuerte abrazo y un gran beso.

Hasta pronto.

TORO SALVAJE dijo...

Solo he estado una vez en Madrid pero recuerdo perfectamente la Plaza Mayor.

La miseria ya ha llegado.
Ahora hay mercadillos de la miseria. O sea de lo que recogen de la basura.
Y hay aglomeraciones para comprar.

Besos.

María Socorro Luis dijo...

Una desoladora estampa cotidiana de cualquier lugar del mundo. De este mundo nuestro tan "civilizado"...

Un poema latigazo y temblor.

Abrazo cómplice.

TriniReina dijo...

Si la crisis ocupa las plazas del sobrevivir. Arte e ingenio en la calle, para no morir de miseria.

Y los demás, pasando, paseando, pasando, paseando...

Besos y gracias

Jorge Torres Daudet dijo...

Triste e impresionista cuadro el que nos pintas con certeras pinceladas.
Abrazos.

Emilio dijo...

Profunda estampa, Laura.
De poco sirven los sueños cuando se miran ciertas y crudas realidades.

Que tengas un buen domingo.
Besos y abrazos.

OZNA-OZNA dijo...

por desgracia hay muchisimos sueños rotos en cualquier plaza de España, esta asturiana te manda un besin muy grande y te desea feliz domingo

Paloma Corrales dijo...

Una mirada que, como dice Soco profundiza en esa cotidianidad que nos acompaña... duele poner a la venta sobre todo la dignidad, demasiado triste.

Besazo.

Charcos dijo...

Demasiado invierno, demasiado frío, demasiado desamparo, demasiado vacío... cuando está en el mercado la dignidad y la voluntad se fue de paseo ya se deshace hasta el suelo...

terrorífico y .... verdad

Un pedazo de abrazo

Noe Palma dijo...

la poesía tiene el destello de tristeza que debés sentir al ver la realidad por la que muy poco podemos hacer, pero por gente como vos es que con estas miradas diferentes salimos adelante.

seguiremos creciendo para que en ningún lugar del mundo ya no pase y tu poesía sea parte de la historia que todos escribimos tratando de salir adelante. por otro lado a nivel literario me parece excelente, sobre todo el final Lau, el final el final!! tiene crudeza, y golpea, lo cual hace que se vea mas como una pintura que como un texto!

abrazos miles Lau!!!

Noray dijo...

Demasiadas Plazas Mayor hay en este mundo pero, a pesar de todo, de la más cruda realidad y de ser invierno, me resisto a mandar al carajo los sueños.

Que nos quiten el pan y la sal,
y hasta la dignidad,
que nos quiten la palabra
y hasta el silencio,
que nos sacien los estómagos
de hambre y de libertad,
pero que jamás...

¡Que nunca nos quiten los sueños!



Un fuerte abrazo.

Cecy dijo...

Puedo llegar a suponer que es lo que sucede aquí llamado de otra manera, a las ventas ambulantes al cual lamentablemente se esta muy acostumbrado.

Un beso Laura, buena semana.

ADELFA MARTIN dijo...

No, te la cambio por cualquier calle o plaza de la Ciudad de Mèxico, se prostituye el arte del mariachi o guitarrero, del que se para a la orilla de la acera esperando que alguien lo contrate para la fiestecita de cumpleaños...Pero lo que olvidan es que ese ser humano no podrìa vivir sin decir lo que lleva adentro...Vida injusta...eso si!

abrazos

Gizela dijo...

jajajaja!!!!!
Me encanta el poema poetiza!!
Has escrito un poema convertible jajaja
Es tan real, que le cambias el sitio y sigue gritando la misma esencia..
Besotesss y linda semana

Estrella Altair dijo...

Puritita realidad..

sin necesidad de ir mucho mas lejos,ni al Senegal ni más allá, realidad e invierno, que a veces pone los pelos de punta y otras se torna entrañable.

Me gustó tu visión de la Plaza Mayor..

Marcos Callau dijo...

Ha sido estupendo, Laura. Cuando visité la última vez la Plaza Mayor de Madrid vi toda la miseria y la cruda pobreza que reflejas excelentemente con tu poema. Creo que la vi más acentuada que en otras ocasiones. Me parece increible ver a los señores ricos caminando entre toda esa pobreza, sin inmutarse y al llegar la noche, la gente durmiendo bajo los soportales, algo muy desesperanzador pero a la vez realista. Algo a lo que no podemos quedar impasibles. Estupendo poema.

Carmela Rey dijo...

Poema valiente y desgarrador; tremenda frialdad la "del invierno".
!Al carajo los sueños".
Maldita crisis que hace invierno cualquier estación del año.
Un abrazo

Pedro F. Báez dijo...

"... Al carajo los sueños." He dicho yo eso mismo tantas veces... Sin embargo, me resisto a darme por vencido del todo. Queda. Queda todavía, Laura. No pierdas toda la fe. Te lo aseguro. Mi cariño y mi admiración para ti.

Javier dijo...

Plaza Mayor de Madrid.
Es invierno.
Hermosa manera de empezar y acabar un poema.

Saludos.

avillarin7 dijo...

Vivo en Madrid a 5 minutos de la Plaza Mayor, y es tal cual lo trasmites. Sin embargo,pese a toda esa "miseria" no deja de ser un lugar mágico, a pesar también de ese invierno constante.
Un saludo

Anónimo dijo...

Qué pena, se parece a muchas plazas, esquinas y calles argentinas.

Chau sueños!

Besos.

Pato.-

Anónimo dijo...

Desde la plaza del Pilar de Zaragoza, no tan fria, pues conforta el Altar de la Virgen. Te digo, tus poemas me emocionan. Muchos besos

Ian Welden dijo...

La realiidad también es muy brutal.
Tu poesía también.

Abrazos,

Ian.

Anónimo dijo...

Haces despertar mi sensibilidad dormida, acostumbrada a que todo
suceda sin más, sin darme cuenta del sufrimiento que allí se reúne.
Suelo ser de los visitantes jubilosos pues al no frecuentarla mucho, cuando lo hago me da alegría.
Me ha encantado la cadencia de tus versos y la maravillosa descripción.
Un abrazo. R.L.

Narci dijo...

Laura, este poema duele, se clava y la sangre fluye a borbotones, como las lágrimas, luego miras a otro lado, y el dolor aumenta, cuando nos damos cuenta de lo poco que valoramos lo que tenemos y cuántas veces nos lamentamos o pedimos más, o lo exigimos como un derecho indiscutible.

Un abrazo.

carmen jiménez dijo...

La voluntad siempre atenta a cualquier excusa.
La Plaza Mayor también es un escenario abierto a los aplausos para dignificar a esos artistas que sufren en silencio mientras comparten sus acrobacias, por si alguien tiene a bien después del aplauso, echar unas monedas que solvente la crisis.
Un poema magnífico amiga.

Anónimo dijo...

Yo sólo quería hacer una observación rápida de decir que me alegro de haber encontrado tu blog. Gracias