15/5/11

Desasosiego dominical

Rutinaria tarde.
Me cubre una manta
de desasosiego
y me sorprendo en
 un voy pero no voy,
quiero pero no quiero,
tengo pero no tengo,
vivo pero no vivo,
amo pero no amo,
río pero no río,
veo pero no veo,
vuelo pero no vuelo.
              Me aterrizan.
¿ Cuándo me robaron
las alas y las piernas?

Mañana me pondré
mis lentes disuasorias
y seré otra vez yo:
la otra, la feliz,
la que siempre sonríe...

Haré castillos acogedores
de bellas cenizas azules
con este desasosiego
que hoy me aplasta.

25 comentarios:

MiLaGroS dijo...

yo ha veces también siento lo mismo. Me he visto muy identificada. Pero mañana seremos maravillosas. Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Los domingos por la tarde son pequeñas agonías.

No sé como consigues ser feliz un lunes.
Es digno de admiración.

Besos.

Noelia Palma dijo...

recontruirse, de eso se trata, no?

besotes Lau

Edurne dijo...

Yo también suelo esperar que pase el domingo por la tarde lo más rápido posible...

El de hoy no ha sido especialmente malo ni desasosegante...
Pero mañana yo también me vestiré con mis otras lentes, las lunas luneras... cascabeleras!

Un besote, guapetona!
Y fuera desasosiego!
;)

Juan Risueño dijo...

En activo solemos tener dos vidas bien diferenciadas.
Lo sorprendente es que ambas son paraíso y tiniebla, que cuando cansan una ansía a la otra.

Un abrazo

Charcos dijo...

me aterrizan

que duro !

besicoss

Emilio dijo...

Un "mañana será otro día" muy bien expresado en unos interesantes y bien conformados versos.

Besos y abrazos.

Juan Carlos Ortega dijo...

Gracias por tu comentario en mi blog, Laura.

Y mientras se le pasa la adolescencia, ¿qué hago?

Borré el poema etcétera. De pronto, me sentí vulnerable.

"...la que siempre sonrie..." Me gustaría sonreir siempre.

Una sonrisa.

Pluma Roja dijo...

Los domingos no los soporto, pero no todos los domingos son iguales aunque siempre isoportables. Cada día trae algo nuevo.

Saludos y besos.

Aída

Elvira Daudet dijo...

Queridísima Laura:

¡Ay, ese desasosiego o tedio dominical,al que debemos tantos buenos poemas! Feliz tú, que el lunes te levantas con la esperanza intacta a construir castillos y adornar la vida de cuántos te rodean.

Te quiero y te admiro un montón
Elvira

Marcos Callau dijo...

Me gusta mucho la estrofa final, dibujando una esperanza casi soñada para un mañana que siempre nos ofrece una nueva oportunidad. Besos Laura.

Leonel Licea dijo...

Ay, Laura, yo tampoco amo los domingos, y aún menos los domingos en las tardes... es como si me hubieras descrito con tus versos, por eso la próxima vez haré como tú, trataré de inventarme un día que me cancele la angustia. Este domingo fue distinto, hable con una amiga, que logró cancelar mi tristeza.
Un abrazo fuerte.
Leo

Maritza dijo...

Parece que todos nos sentimos identificados! qué increíble...y eso que pensamos que somos tan diferentes el uno del otro, pero a la hora de sincerarnos...somos muy similares, amiga.Han habido muchos domingos que me he sentido así y revivo el lunes!
:)

BESITOS IDENTIFICATORIOS...
;)

Loren Simón dijo...

Hola Laura, precioso tu nombre... si hubiera tenido una niña hubiera sido Laura... (tengo 3 chicos...)los domingos tienen algo de desasosiego tienes razón, pero es la antesala de un lunes más lleno de energía, hay que mirarlo con positividad.
Un besazo

Cita dijo...

Es una cuestión de coger el desasosiego y darle forma. Si tú quieres yo te ayudo.
Besos
Cita

Elena Lechuga dijo...

Ya es mañana. Siempre es después.
Hagamos desaparecer los domingos de tarde.

Pato dijo...

Puff si me pasará eso tantísimas veces.

Hay que luchar mucho contra ese desgano bestial que nos empuja a la nada.
Hay una pulseada entre el deseo y el miedo en ese voy, pero me quedo, tengo ganas, pero no voy, y la manera de ganarla es pegar un salto de la cama o el sofá, darte una ducha y escapar de las garras del desgano.
Porque un poquito que cedemos territorio el desgraciado avanza y pum, nos deja tecleando.

El domingo pasado estaba así, tirada en el sillón, viendo cómo se iba la luz del día y empezando a morir. Estaba invitada a ver teatro y empecé con el mismo rosario de tu poema, IGUALITO, casi siempre pierdo.
Estaba por entrar a perder cuando corrí a la ducha, me puse lo que me hacía sentir mas cómoda, y fui, en medio de esa carrera desenfrenada mi marido me vio con tanto entusiasmo que se enganchó y vino conmigo.
Podría haber sido un bodrio el espectáculo, pero resultó que estuvo muy bueno, cenamos algo rico, vimos buenos actores, escuchamos buena música, conversamos y volvimos contentos de cambiar vida por desasosiego.
Vaya una buena, por todas las malas no?
Besos.

Noray dijo...

Es cierto que la tarde de los domingos puede llegar a ser soporífera, pero la de ayer fue diferente: salimos cinco mil "indignados" a la calle a protestar por la situación política y económica. Así que por una vez, y sin que sirva de precedente, la tarde dominical no fue tediosa e hicimos castillos en el aire soñando que de verdad podemos cambiar el futuro.


Un fuerte abrazo.

Asolada dijo...

Ya es lunes. Ahora tienes que contarnos cómo han quedado las cenizas y los castillos y las cosas made in Laura :)

Cecy dijo...

Sabes que creo Laura.
Que hay que sacarle el peso a los días domingos, se pueden hacer distintos, si nos lo proponemos.

Un abrazo grande y que tengas una muy buena semana.

Rosa dijo...

Corazón, si es que tu ser no puede permanecer quieto, porque te pones a sentir más allá de lo humano... Aunque si te hace escribir poemas como éste, va a merecer la pena.

Un besazo corazón desde Murcia

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

(Daba por sentado haber comentado este poema)
El desasosiego es pasajero -pero qué terrible colmillada en tanto dura-, luego todo se acomoda para bien nuestro y de quienes nos quieren.
Interesante propuesta lírica.
Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...

Hay días de un color y sabor especial, sin saber por que, sin motivo aparente...

Me gusta, sobre todo, la última estrofa.

Muxus zuri.

TriniReina dijo...

Los domingos tienen estas cosas y más sus tardes.

Una vez leí que los domingos por la tarde subía el número de suicidios. No sé si será cierto, pero sí recuerdo que por aquél tiempo, los domingos por la tarde me deprimian especialmente.

Besos

Anónimo dijo...

¡Qué bien que al día siguiente haya pasado ese desasosiego! Habrá a quien le dure bastante más.Eso es saber vencer aquello que no nos favorece. Un beso muy GRANDE. R.L.