22/10/11

El funeral

Tarde de emociones
y frío.

El hijo mayor, sereno,
hablaba flores y luz
-desde el lujoso púlpito-
sobre su padre muerto.

Uno de sus hermanos,
asentía y sentía;
otro de sus hermanos,
miraba ausente;
y mientras, el más duro,
lo odiaba sin odiar
por despertarle
la lágrima dormida.

La madre no pensaba,
sufría en su silencio,
fingía aún estar viva
mirándolo fijamente
-desde su Parkinson
vetusto y resignado-
pero sin mirar.

Y todo era tristeza.

El frío de otras caras,
el frío de otros gestos,
el agua en los ojos de una niña,
el verbo tembloroso de un anciano,
la falta de tacto del cura,
el recuerdo de otros adioses
y el oro...

El oro reluciente de un lugar
que pudo transformarse en alimento
de un niño somalí...
pero no quiso.

31 comentarios:

Juan Carlos Ortega dijo...

Me gusta.

Una sonrisa.

TORO SALVAJE dijo...

Lo describes de tal forma que me parece verlos a todos.
Hiela la sangre.

Tantas cosas podrían ser alimento para paliar el hambre... y sin embargo el egoísmo humano lo impide.

Besos.

Scarlet2807 dijo...

Un poema bello y muy profundo
Me encantó tu blog, así que me quedaré por aquí, para no perderte de vista...
Besitos en el alma
Scarlet2807

Garcibáñez dijo...

Muy bueno: una muerte y otras que están por venir, o se podrían evitar si el mundo no estuviese tan mal repartido. Se siente una muerte, sin embargo son inmunes a otras...

Buen finde :)

Maritza dijo...

Qué tristeza el tema,Laurita, sin embargo tan terriblemente real!
Qué decir...todo está en la conciencia de los que se apropian de lo que por derecho les pertenece a otros;a todos...
Algún día tendremos otra justicia.

Abrazos miles.

Manuel dijo...

Una vez mas, la muerte nos visitga vestida con pompas inútiles. Mientras, millones mueren desnudos...

Y no llegamos a decir cada mañana; soy un ser privilegiado.

Muy bueno, Laura, Un beso.

soy beatriz dijo...

Creo que Toro lo ha dicho perfectamente. Hiela la sangre, es como estar viéndolos uno a uno.

Tus versos, como siempre, sublimes querida Lau.
Un beso grande y que el encuentro de poetas sea todo un éxito!!!

Juan Risueño dijo...

Muertes del sistema. El rol de la costumbre. La búsqueda atávica del oro, que no hay.

Un abrazo Laura

Luna dijo...

Me recuerda a lo que piensa mi hijo. Cree en Dios, pero no en la Iglesia, hay tanto oro allí!!! Y tambien lo imagino alimento, pero no....

Saludos muchos, Laura.

Betty Mtz Compeán dijo...

Tragico y bello Laura. Hay tanto que se puede volver alimento...si los poderosos quisieran esta gran tragedia tendria remedio.

Un abrazo.

Miguel de la T.P. dijo...

Todo perfecto te falto el cuchicheo del vecino que lo conocía a la perfección y comento algo que no debió comentar en ese sitio, lo del oro es cierto, tan cierta como el hambre de esos niños, de muchos niños del mundo y hoy por desgracia el hambre es el cáncer de la humanidad. Un abrazo desde Jaén y feliz semana

stella dijo...

Para pensar...el gfinal magnifico

Volveré a visitarte
Un abrazo
Stella

Maria Sanguesa dijo...

Un poema que es una estampa de costumbres, describe nuestro absurdo culto a la muerte, mientras no miramos por la vida de quienes más nos necesitan. Hermoso y necesario, querida Laura. Te mando un fuerte abrazo.

Marinel dijo...

Dices tanto en el poema.
Sentimientos variopintos hacia el mismo ser.
Sentimientos que sobrevuelan y se amalgaman en el ambiente fúnebre y aún más fúnebre es ese final de posibilidad rota.
Muy bueno.
Besos.

luismi dijo...

Parece como si estuviéramos allí mismo.
Un abrazo

María Socorro Luis dijo...

Excelente, Laura. Un poema mensaje delicado y hermoso.

Enhorabuena.

TriniReina dijo...

Una descripción perfecta y precisa de un momento triste. Sí, dan para mucho pensar los funerales...

Besos

Mercedes Ridocci dijo...

Has conseguido que cada uno de los rostros pasaran ante mí. Es muy "cinematográfico" este poema. Nítidos rostros expresando cada cual sus sentimientos.

Un abrazo.
Mercedes.

Bosón de Higgs dijo...

Bonito poema y menudo funeral,y como no,la falta de tacto del cura acostumbrado ya al dolor del prójimo.Y ese oro que empobrece los espíritus de quienes lo poseen para lucirlo con ostentación.Besos Laura.

Marcos Callau dijo...

Muy acorde con lo que hemos vivido estos últimos meses. El frío de un funeral, la falsedad que nos lleva hasta el frío de la actual iglesia. Estupendo poema, Laura...me quito el sombrero.

Gizela dijo...

Tristeza y justicia social!!!!
Has combinado excelentemente, dos vertientes, tan humanas!!!
Felicitaciones!!!!
BESOTESSSS

Omar(enletrasarte//masletrasarte) dijo...

Angustia, pero son excelentes letras, saludos para vos

Leonel Licea dijo...

En estos versos, querida Laura, sale tu alma poética y humana, y se agradece la sensibilidad con que tocas un tema tan actual y tan duro.
Un abrazo muy fuerte y un beso.
Leo

Terly dijo...

No hay funeral que no sea triste, querida Laura, pero la tristeza de éste, la has bordado.
Un beso.

José Ramón dijo...

Laura sensible sus escritos cuanta realidad Feliz semana
saludos de José Ramón desde…
Abstracción textos y Reflexión.

Ian Welden dijo...

Excelente, Laura. El final hiere como una bofetada.
Abrazo enorme desde Copenhague,

Ian.

Marisa dijo...

En los funerales
algunos lloran
otros solo están
y la mayoría medita.

Me ha encantado.

Besos y abrazos

Anónimo dijo...

Que bonito y profundo, que adecuado para los dias que se avecinan. Un beso muy fuerte. Sole

Isabel Martínez Barquero dijo...

Cómo has recreado en estos versos el ambiente de un funeral. Precioso poema, Laura.
"El verbo tembloroso de un anciano" (ese verso me encantó).
Un abrazo y, con tu permiso, por aquí me quedo.

Luisa Arellano dijo...

Demasiado implicada en cuestiones de muertes... quizá por eso aún me duela más tu poema.

Besos, Laura.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Un placer haber vuelto por tu casa.

Siempre estupendas las cosas que nos dejas...

Saludos y un abrazo.