30/8/12

Batallas perdidas

Las batallas perdidas de antemano
saben a bitter kas muy revenido,
a horizonte habitante del naufragio
y a puñal afilado en nuestra frente.

Son batallas que vienen sin pedirlas
con la pompa de ser casi reales
a la intrépida muerte de la muerte
que espera agazapada su destino.

No debieran llamarse ya batallas
sino baches, tropiezos o finales.

23 comentarios:

CARMEN dijo...

Una reflexión hecha poema y totalmente acertada, Laura.

Enhorabuena y un fuerte abrazo

Rafael dijo...

Las batallas perdidas de antemano saben a muchas cosas Laura, incluso algunas ya se sabe el resultado antes de celebrarlas. Como bien dices, algunas son batallas que llegan sin pedirlas y con la "pompa de ser casi reales".
Un abrazo.

Edurne dijo...

Son las peores de todas las batallas, las que no te dejan ni la posibilidad de una revancha...
No quiero saber nada de ellas, intento mantenerlas a raya,lejos, en el destierro de mis días...
A veces, hasta lo consigo!

Un besote, compi!
;)

Marisa dijo...

Las batallas perdidas tienen el sabor amargo del vencido.

Muy bueno Laurita.

Un beso

Maritza dijo...

Evidentemente no les sienta el nombre de "batallas" porque esta palabra implica una lucha constante hasta el final (porque toda batalla termina en algún momento!).Y habla de acción, permanencia, empeño...
Son absoluto "puñal afilado en nuestra frente"...
Muy bien definidas,Laura querida.

Muchos besos y un abrazo enorme para ti.


Gizela dijo...

A puñal afilado en nuestra frente!!
Bien certera la metáfora!!
Porque las batallas perdidas de antemano, sólo se pelean en la mente, y siempre perdemos

Besosssss

acróbata dijo...

Lo de menos es la nomenclatura, lo peor es que el bitter es amargo por naturaleza.

Saludos.

José Manuel dijo...

Las llames como las llames, si estan perdidas de antemano, van a ser escollos de la vida que tendremos que pasar sin decir ni "mu". Solo nos quedará el derecho a pataleo.
Precioso poema-reflexión.

Besos

Pluma Roja dijo...

Las batallas perdidas claro que son amargas, sobre todo cuando has luchado por alcanzar la victoria.

Besos.

Lapislazuli dijo...

Las batallas perdidas de antemano son muy amargas, tal vez sirvan para aprender a ganar la "guerra"
Un abrazo

Marcos Callau dijo...

Y existen tantos tropiezos. Me ha gustaod mucho el final, Laura. Besos.

María Socorro Luis dijo...


Hay batallas que parecen perdidas pero representan una, aunque sea, minúscula victoria..

Buenas noches, Laura. Y un abrazo guerrillero.

Luna dijo...

Como un fracaso colgando de la vida.

Saludos, Laura. Buenas noches.

Juanjo dijo...

Aquí, como todo en la vida, imagino, que dependerá de la forma de afrontar las cosas. Y es que, a pesar de tantas y tantas derrotas a mis espaldas, y las que me quedan que vivir (que no sufrir, de las derrotas casi que se aprende más), sigo pensando que la lucha es esencial, que aunque te derroten, es necesario que sientas que la derrota no fue porque no te dejaste hasta la última gota de tu sangre en tratar de ganar. Y no creo en las batallas perdidas de antemano, eso es la excusa del cobarde que se niega a darse la posibilidad de ganar. Como digo, tantas y tantas derrotas a mis espaldas y en ninguna de ellas, las acepté de antemano, luché y cuando perdí, reconocí mi derrota, pero la vendí muy cara. Y no esperó a su destino, se labró en el tiempo.

Ahora me doy cuenta que parezco un macarra de la moral, con pregones sobre conductas ^_^. Solo es un comentario a tu escrito, respeto profundamente el modo de ser de cada quien, pero sí remarco que no creo en estas batallas perdidas de antemano, creo en las que se pierden después de luchar. Y el final del poema, creo que lo remarca, una batalla que se pierde tras pelear, puede ser un bache, o puede ser una enseñanza. O puede ser el final que dé vida a un comienzo nuevo. Dicen que la llama más pequeña brilla más intensamente cuanto más oscuridad haya, y creo que tienen razón.

Un beso Laura. Que tengas un fin de semana lleno de vientos propicios a tu vida.

Luis Miguel Rodrigo González dijo...

Otras veces, más que baches son socavones.
Un beso muy fuerte

Ian Welden dijo...

Querida Laura, aparte de ser una poeta sobresaliénte eres una filósofa de armas tomar.
Esas batallas perdidas de antemano se merecen sus inevitables derrotas porque nada hicieron para cambiar el status qúo. Al contario, lo alimentaron.
Me ha fascinado tu uso innovativo del castellano. Y debo confesar que me habría gustado escribirlo yo.
Visítame y verás batallas mortales.
Un abrazo inmenso desde una Copenhague temerosa del bitter de la vida.

Ian.

Cecy dijo...

Una batalla perdida de antemano, ni siquiera tiene el honor de llamarse batalla, porque nunca ha salido al campo de la pelea.

Prefiero un tropiezo a tiempo, que un intento laxo.

Un abrazo grande Laura.

Gustavo Figueroa V. dijo...

Hay batallas que se perdieron antes de librarse y hay batallas en las que nadie quiere ser un guerrero intrépido.
Muy buen poema reflexión.
Un abrazo.

Betty Mtz Compeán dijo...

Y vaya que si dejan un sabor amargo, pero esas batallas de antemano perdidas debemos esquivarlas, aunque no siempre queramos hacerlo.
Un abrazo.

Maruja dijo...

Todas las batallas tienen un sabor amargo y las que se pierden aun más.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

pues si..son los inevitables tropiezos que aun que huyamos, siempre nos alcanzan...

abrazos

Adelfa martin
cuentosyotrosfantsms.blogspot.com

Elena dijo...

ayyyyy, esas batallas que nos persiguen continuamente!!!!!
Un gusto leerte, como siempre
Besote

Carmen dijo...

Las batallas perdidas de antemano son lecciones que, seguro, te dejan en el equipaje otra experiencia .
Las batallas perdidas de antemano serán la llave de otra puerta que se abre ante tus ojos sin que sepas donde te ha de llevar.
Un saludo