30/4/13

Deberían

                      
                                          
                                                                                 ( Foto de la red)

    Deberían prohibir 
los violines en el metro.

Debería estar prohibido 
rebanar corazones 
con cuerdas desgarradas 
a la vista del público; 
y  el absurdo espectáculo 
de observar la caída.

Debería ponerse un cartel: 
" No me toques" 
Y que nadie tocara tu silencio.

Deberían saber que es importante 
confortar al viajero y no inquietarle 
con lágrimas resecas 
y estómagos que arden 
ya sin vacunas.

Debería estar 
completamente prohibido 
azuzar los oídos con pasados,
y cambiar las sonrisas
que nos trae la rutina
por un gesto de rabia.

                                                      No soporto este frío....

18 comentarios:

José Manuel dijo...

Deberían prohibir que se prohibiese.

Feliz día
Besos

Saudades8 dijo...

Laura tendrían que prohibir el frío en el alma.

Un abrazo,

Fina Tizón dijo...

Fina ironía este poema tuyo, querida Laura.

Abrazos

Luna dijo...

Una lágrima basta para helar al alma...

Saludos, Laura.

La Solateras dijo...

Noto un cambio en tu poesía, Laura. Más cruda, más real; y, por lo tanto, más pesimista. Me gusta porque me siento más cercana. Pero no quiero que estés triste.

Cuidate. Muchos besos.

Rosa dijo...

Olvidando la tristeza... todo en orden y tu poema sigue el orden adecuado sin duda alguna, sin cambiar, eso sí, ni un verso.

Me encantan los violines en el metro, aunque a veces nos de frío.

Un abrazo enorme mi niña

Rafael dijo...

Mientras haya una nota perdida no podrán prohibirse los violines en el metro.
Un abrazo.

Maritza dijo...

Un abrazo grande,para el frío del alma y del otro,mi querida amiga.

Maruja dijo...

Un bello poema amiga Laura. Un beso.

Marinel dijo...

Yo me inclino por lo contrario, ya ves...
Deberían dejar que nos tocase la música de violines,pianos,guitarras,acordeones...cualquier instrumento que fuese capaz de alejarnos del desasosegador silencio,que aunque voluntario y deseable a veces,nos hace virar hacia derroteros dolorosos casi siempre.
Ya se sabe aquello de que la música amansa las fieras, en éste caso,a la fiera del silencio.
Besos cálidos para contrarrestar tu frío.

Gustavo Figueroa V. dijo...

Amiga mía:

Deberíamos prohibirnos esos estados de ánimo que nos hielan el alma y nos hacen sentir mal la belleza del violín; deberíamos prohibirnos la mala leche de la angustia que nos lacera muy por dentro rebandonos, esa si, las ganas de vivir...deberíamos cercenarnos de una bendita vez y para siempre el abrazo del invierno que nos amarga la belleza del universo.
Te dejo mi abrazo con el calorcito de la primavera.

Marcos Callau dijo...

Muy bueno, Laura. Me ha encantado.
Enhorabuena.

PD También deberían prohibir ciertos hilos musicales inoportunos...

Besos.

Manuel dijo...

Poema impresionante, Laura, de los que nos ponen a sentir, a pensar o a lo que sea: pero nos pone.

Yo creo que es más bien un poema de madurez, no tanto de tristeza (la contenga o no). En cualquier caso, cuando logramos expresar el sentimiento de una manera tan brillante, es porque la madurez está llegando.

Un beso.

Narci M. Ventanas dijo...

La culpa no es de los violines, ni del metro, ni siquiera del frío o de la melodía; cuando se nos hiela el alma, el frío nace de dentro y quizá, por la aunsencia de violines.

Besos

Ángeles Medina dijo...

Confortar cada paso de nuestro viaje, de nuestro sendero...Y esos violines, rezuman nuestro dolor.
Un poema elegante. Abrazos de azul mar :)

TORO SALVAJE dijo...

Una ironía demoledora.
Que duro es vivir...

Besos.

Edurne dijo...

El frío lo inunda todo, lo abraza, lo invade todo...
Vivir produce frío, mucho frío!
Yo tampoco lo soporto, el frío...

Muy directo!

Besotes, compi!
;)

fanMDS dijo...

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