11/4/13

Soñadores, tontos y otras raras especies.

( Foto de la red)

Los que somos distintos, desde pequeños,
acuñamos los sueños como si fueran luces
que duermen escondidas en nuestro interior.

De vez en cuando la vida  nos deja algún respiro,
sale el sol en la tupida selva y, milagrosamente,
se cumple algún deseo de los que atesoramos.

Pero siempre -y cuando digo siempre, sé que es siempre-,
hay personas que nos quieren- o eso dicen, o eso creen-
que no saben de sueños y no quieren que subamos demasiado alto...

Temen que nos caigamos, quizás temen conocer que su vida
es vacía sin sueños, o se sienten inquietos porque soñando
podemos volar donde ellos no nos alcancen jamás.

Y nos cortan las alas por nuestro propio bien,
por el de todos, porque "solo los tontos, pueden ser altruistas",
porque el amor al arte es cosa de pirados o poetas.

Desde siempre a los buenos, se los meriendan vivos.

19 comentarios:

Cecy dijo...

Un poco loco, un poco poeta, un poco de aire y alas, un poco de nubes y horizonte que transporta. Es una manera de respirar necesaria. Aunque muchos o algunos no lo entiendan.

Magnifico poema.
Me gusto mucho Laura.
Un abrazo

La Solateras dijo...

El último verso es brillante.

Un besazo, Laura.

Rafael dijo...

Es cierto Laura y de eso sabemos un poco los poetas.
Un abrazo.

José Manuel dijo...

Los soñadores siempre podrán llegar donde otros ni se imaginan, es una gran satisfacción pertenecer a los poetas, esa rara especie.
Me ha encantado el poema, es maravilloso.

Besos

TriniReina dijo...

Pues ellos se lo pierden. Si carecen de sueños, ellos se lo pierden, pero a los demás, que los tenemos, que nos dejen íntegras las alas.
No debemos de consentir que nos quiten también el poder de volar en las pistas de la imaginación.

Besos

María Socorro Luis dijo...


...verdades, dichas así, como si nada.

Muchos besos, poeta.

Nines Díaz Molinero dijo...


Acertada y sencillamente, como tú lo dices, Laura: los que no tienen sueños no pueden entender, ni quieren, entender los de los demás.

Un besazo

Narci M. Ventanas dijo...

Más soñadores y tontos nos hacen falta, y menos listos cuyo único sueño es atesorar dinero y poder para seguir cortando las alas de quienes saben y quieren volar por encima de su mundo injusto y represivo.

Besos

Fina Tizón dijo...

Pues, querida Laura, yo, que como tú, soy soñadora y la sensibilidad , a veces la tengo demasiado a flor de piel (lo reconozco), me gusta ser así como soy y nada me apetece cambiar, te lo digo de veras. Existe demasiado materialismo a nuestro alrededor y la poesía es un gran bálsamo para reducirlo

Un abrazo fuerte

Fina

Edurne dijo...

Ah, qué bueno, qué verdades dices, Laura!

Me gusta mucho todo el poema, pero ese último verso encierra la mayor de las certezas!

Un aplauso para ti y tus sueños!

Besote, compi!
;)

Saudades8 dijo...

Laura de merendarnos vivos sé algo, más bien mucho, pero no ha nacido quien logre bajarme de mi nube donde siempre tienes un hueco para soñar y para reir.

Un gran abrazo,

Marinel dijo...

Cierto.
Sin embargo quienes somos así, tendemos los sueños en el patio de atrás si hace falta,para que no sean muy vistos,se oreen sus alas y nos sigan siendo útiles,aún a escondidas.
Bonito poema.
Besos.

Ts acróbata dijo...

Laura, te comprendo.
Creo que te comprende casi todo el que desnuda lo de dentro
y observa como le miran a la cara
los de fuera.

Un fuerte abrazo, amiga.

Rosa dijo...

Los raros también lloramos ¿verdad? y hasta sentimos el vacío de quienes han decidido vivir la vida por su lado, intentando, eso sí, que sea el nuestro. Habremos de sentirnos orgullosos de llorar, de decir “te quiero” si lo sientes, o ponernos colorados y aún más de tener quien lo diga tan bien como tú. Un buen final para tanto como dices en tan poco. Un beso mi niña

Manuel dijo...

Tu, querida Laura, eres una "buena" muy dura de roer. Así que no creo que nadie se atreva a merendarte.

Por lo demás, ellos se lo pierden. Si no quieren en su vida loco o soñadores. Si no quieren héroes y utilizan su pereza en un falso cuidado, que solo es expresión de sus angustias, que se vayan con la música a otra parte.

En nuestro mundo solo caben los pirados.

Anónimo dijo...

Se nos meriendan vivos y ya muertos servimos de cena.
Nos resucitan para el desayuno.
Pero no intentes morder, serás mala gente y te llamarán caníbal.
Si es que importan tus mordiscos, claro.

Muy anónimo, hoy.

TORO SALVAJE dijo...

Los malos se quedaron con todo.
Así es.

Besos.

Luna dijo...

Otras raras especies, que los buenos, se alejen de ellos.

Saludos, Laura. Buen día.

Namasté dijo...

Un placer volver a tu blog! Siguen las alas en tus poemas, y los sueños, y el aire que necesitas para respirar...
Me encantó el final: cuando nos dicen que por nuestro propio bien nos cortan las alas!!! Describes perfectamente una situación odiosa, aunque creo que lo peor es cuando nos las amputamos nosotros mismos por miedo a volar, o al vértigo.
Un beso...con alas