26/6/13

Unidad de Paliativos



( Foto de la red)



Debe ser duro
comunicar que alguien
ha fallecido;
ver el dolor
en cada rostro un día
y otro también,
romper el alma
sabiendo que en pedazos
queda por siempre...

Pero me quedo
con esa valentía
de ser ayuda, 
con esa inmensa
vocación de servicio,
con la empatía
de aquellos ojos
que supieron hablar
con la mirada.

Gracias a todos
los que un día elegisteis
ser lo que sois.



A la doctora Mª Teresa y a la enfermera Nuria
 del Hospital Virgen de la Torre,
 con mi agradecimiento.


7 comentarios:

Rafael dijo...

Pienso como tú, Laura, que debe de ser muy dura, por mucho que uno esté acostumbrado por su profesión, porque cada mirada que espera una respuesta es diferente.
Un abrazo en la noche.

TriniReina dijo...

Sólo hemos de pedir que llegado ese momento todos podamos contar con personas así. Duro será, sin duda, pero el consuelo...

Besos

Marisa dijo...

Querida Laura
es una noticia
que nadie quisiera dar,
el saber comunicarla
tiene verdadero
mérito.

Biquiños

Maruja dijo...

Nunca se sabe como consolar en trance tan duro. Un beso.

José Manuel dijo...

Podemos sentirnos menos dolidos cuando en esos momentos encontramos profesionales que lo son de la cabeza a los pies.

Feliz día
Besos

elisa lichazul dijo...

la realidad golpea fuerte y por muy profesionales , no dejan de ser humanos emotivos y receptivos

FELIZ CUMPLEVIDA!!! besitos

Manuel dijo...

Mi propia experiencia me dice que no es duro ni deja de serlo. Cuantas madrugadas he salido a una sala de espera anegada en llanto y miedo a pedir una firma urgente de autorización para operar a alguien que se moría, aún sabiendo que se iba a morir, solo deseaba entrar en quirófano y hacer todo lo que supiera por esa vida.

Luego... luego el rostro al salir de nuevo a aquella sala evitaba las palabras que ya no eran necesarias.

Un beso.