21/11/13

Montaña rusa

( Foto de la red)
  
Llevamos mucho tiempo
en tu montaña rusa,
subiendo muy despacio
 y cayendo de golpe
- sin nada que amortigüe-
al lugar más oscuro
del centro de la Tierra.

De tantos golpetazos
al alcanzar el suelo,
me tiembla cada músculo
dentro de mis silencios,
me araña la tristeza,
la piel lleva la huella
de cada recaída.

Cuando una leve luz
se divisa a lo lejos
llega tu antiguo tú
y todo lo devora:
la casa se derrumba
y un frío conocido
me saluda extasiado.

Y muero como mueren
los cuerpos en la nieve,
adormecida y dócil,
incapaz de moverme
ni de exclamar a gritos
que quiero que regresen
los días a mi vida.