3/5/15

Fina estampa

 
 
La recuerdo pintada, llena de collares y pulseras,
con faldas cortas y unos tacones de vértigo,
que se ponía hasta para ir a trabajar.
Un cuerpazo escultural aún tras los hijos
y  unos ojos negros que hablaban sin palabras.
 
Pisaba la calle con un movimiento de caderas
que hacía temblar el asfalto:
no había hombre que no se girara,
ni  mujer que no la mirara con envidia.
 
Yo le daba la mano y me sentía la hija de una diosa.
 
Su genio era temible: un semáforo encendido
para espantar las guerras que no había pedido,
siempre exigiendo lo justo, lo correcto...
luchando contra las desigualdades
que la sociedad mostraba entonces sin decoro.
 
Tras la mujer inalcanzable, se escondía la otra:
la del corazón tierno, leona afectuosa con sus hijos,
sensible a cada golpe de los otros,
generosa hasta el tuétano,
la del corazón inmenso que no le cabía en el pecho,
la que nunca olvidaba un cumpleaños,
la que tenía palabras de ánimo y consuelo para todo,
la que siempre aparecía -milagrosamente-
cuando hacía falta.
 
 
Fuerte como un roble, alegre, llena de energía...
Incombustible.
 
Sembrando buen humor por todas partes .
Un ratito con ella era mucho más relajante que un spa;
mucho más divertido que cualquier comedia.
 
Incansable trabajadora fuera y dentro de casa,
agotada cada noche,  
aún tenía tiempo
para hacer las tareas domésticas por las noches,
para escuchar nuestras cosas,
para charlar desenfadadamente hasta la madrugada,
para seguir sembrando risas
y risas,
y más risas...
 y actitud positiva...
 
Ya tiene unos cuantos años más -pocos, que dirá ella,
¡menuda ha sido siempre para eso de la edad!-,
pero sigue moderna y con la mente abierta,
seguimos hablando con ella de todo,
tan espontánea,
 tan auténtica,
tan devastadoramente sincera,
tan inteligente,
tan despierta,
tan llena de vida.
 
Sigue siendo la mujer fuerte, incansable,
atractiva y divertida de siempre.
 
Salvo las minifaldas y los tacones
y ese genio feroz algo más aplacado...
 
¡ NO  ha cambiado nada!
 
GRACIAS, MAMÁ.
Te quiero.

15 comentarios:

carmen jiménez dijo...

Si tu madre es tan bella como este poema, no se puede pedir más. Felicidades, tienes a quién parecerte.

Maruja dijo...

Muy bello poema. Feliz día de las madres.

Joaquín Galán dijo...

Preciosa felicitación a una madre coraje que llevarás siempre en el corazón.Qué sería del mundo sin las madres!!

Saludos y feliz domingo.

Rafael dijo...

Preciosos versos como homenaje, en este día, a ese ser especial que todos tenemos como "madre".
Un abrazo y feliz día querida amiga.

Edurne dijo...

¡Qué pedazo homenaje a tu madre!
Muchas felicidades a las dos.

Besos!
;)

josé ángel dijo...

De tal palo, tal astilla.
Feliz día de la madre amiga
Un abrazo

María Socorro Luis dijo...


Bella por fuera. Bellísima por dentro.
Felicidades a las dos.

Sneyder C. dijo...

Una belleza de poema para homenajear a la MADRE, hermosa por fuera y por dentro.

Un calido abrazo Laura.

Pitu dijo...

Doy fe de todo. Gracias Laura, eres única y mamá también.

José Manuel dijo...

Mas que una madre...todo.

Besos

Gustavo Figueroa Velásquez dijo...

Es el ejemplo de una mujer íntegra, total..un ejemplo de mujer más allá de los clichés.
Un abrazo.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Sensaconal retrato hecho realidad.


Un Abrazo.
Gracias.

Scarlet2807 dijo...

Enorme y precioso homenaje a tu madre, me cayeron unas lagrimas porque la mía no hace un año que partió...
Besitos en el alma
Scarlet2807

Marcos Callau dijo...

Bonito homenaje, Laura. Me gusta mucho la expresión "fina estampa". Es clásica pero de esas que no deberíamos pereder. Saludos!

Narci M. Ventanas dijo...

Si tú, como muestras, estás orgullosa de tu madre, no puedo ni imaginar como estará tu madre tras leer esta descripción tuya.

Precioso homenaje.

Besos