18/10/15

Contradicciones


(Imagen de la red)


Confieso que en mi ipad hoy se escuchan
canciones infumables de "Los Pecos":
que hay un yo algo hortera que me habita
y se adueña de mí si me descuido.

Confieso que comienzo muchas cosas
y son contadas ésas que termino,
que tengo como vicio imperdonable
perder el tiempo haciendo casi nada.

Confieso que soy tonta sin remedio,
que no guardo rencor al que me ofende;
que tropiezo en la piedra muchas veces
por no ponerme gafas - soy coqueta-.
 
Confieso que hallo paz en los barrotes
( padezco de Estocolmo sin vacunas),
que tengo miedo al cambio y que me cuesta
renovarme por dentro aunque me muera.

Confieso que soy loba por mis hijos,
que sólo en apariencia soy tan dócil,
que tengo uñas guardadas tras las mangas
y pozos insondables en mi fondo.

Confieso que soy muchas y una sola:
incongruente yo contradictorio.

8 comentarios:

Rafael dijo...

Sinceridad en la confesión, algo que se plasma en tus versos.
Un abrazo.

Amapola Azzul dijo...

Yo confieso que hay cambios que no me asustan. Besos.

Antonio Porpetta dijo...

Creo que en tu otro blog no hay espacio para Comentarios.
Yo no entiendo mucho de esto, pero puedes ver mi blog www.porpettablog.com
¿Te referías a esto?
Un beso, estupenda poeta.

Joaquín Galán dijo...

No está mal conocerse a uno mismo y saber de nuestras limitaciones.Es algo útil a la hora de medir fuerzas...En cuanto a contradicciones,¿quién está libre de ellas?.No sería humano.

Interesante auto análisis.

Un abrazo

José Manuel dijo...

Una auténtica confesión aunque esté llena de contradicciones, que no todos estamos dispuestos a reconocer.

Feliz día
Besos

Chelo dijo...

Me ha encantado esa confesión sobre ti que nos haces. Un abrazo.

soy beatriz dijo...

Hola querida amiga, tanto tiempo que no entraba a mi blog y por lo tanto tampoco a ningún otro. Estoy queriendo regresar y te visito. Y me encuentro con este bello poema con el que me identifico en muchas de las cosas que confesas. Gracias !! Un abrazote enorme !!

Amando García Nuño dijo...

Eres la embajadora del endecasílabo emocional.
Abrazos, siempre