20/4/17

Como una perdiz

( Imagen de la red)


Voy bañando de risas las baldosas
que llevan a mis pies a su destino:
las blancas son el agua y no se pisan;
las verdes, una a una, las alcanzo.

Mis boca tararea una estrofilla
que acabo de inventar esa mañana
de esas que vienen solas, se te instalan
y tienes que escribir en cuanto llegues.

El viento se ha atrevido a ser grosero
y levanta mi falda mientras salto,
pero nada me importa en ese instante
en el que llevo luz a borbotones.

El hombre del kiosko me sonríe
pero no sé yo aún de las maldades
que habitan en las mentes retorcidas
y sonrío contenta, y le saludo.

Aún soy una niña y no sospecho
lo que vendrá después y para siempre.


14/4/17

Boca abajo


En estos años 
en los que siento el ocaso incipiente
y un nudo gigante en el corazón
mi única pregunta es por qué
no supe nunca andar con las manos.

Bajo los pliegues
unas manchas de sangre que no salen,
y una sonrisa espontánea que yace
esperando un mañana que no llega.

Y la lujuria
susurrando agazapada se duerme
al calor de las mil y una noches
que aún la esperan bajo las estrellas.

17/3/17

Dichosos marzos

( Imagen de la red)

Cada marzo ocurre
desde hace años,
como en un extraño ritual:

llega algo de golpe,
 algo que lo cambia todo,
algo que lo engulle todo,
algo nuevo que no conozco,
algo que duele,
algo que araña,
algo que impacta,
algo que revuelve mi paz
y la golpea sin piedad.

Cada marzo muero
 y cada marzo emerjo
más fuerte que antes,
más sabia que antes,
más indestructible que antes...
y vuelvo a mecerme
al son del viento que sopla
logrando una vez más el equilibrio.

La vida también es 
recibir imprevistos
y hacer de lo imprevisible
magia pura,

hasta que llegue ese marzo final
en el que todo me aplaste,
en el que las fuerzas fallen,
en el que me sienta demasiado vieja
para seguir luchando
y ya no quepan más marzos puntiagudos
que acumular en mi corazón.

11/2/17

Frío

( Imagen de la red) 

Y sigue el frío
acechando ahí fuera
 con sus garras blancas,
disfrazado de juegos invernales
y belleza serena que se disfruta,
colándose de vez en cuando
por las rendijas de mi ropa
y dibujando témpanos en mi sonrisa
que nadie adevierte
porque nadie mira.

Seguiré fingiendo que me gusta
ese frío despiadado
( frío de mierda escribí,
y lo borré)
que transformo en belleza
con mi mirada limpia,
ese dolor del hielo
que adormece y seduce
hacia la derrota final.

Pero, haga lo que haga,
 seguirá siendo tan solo frío,
tan frío como siempre.


3/1/17

La vida que sigue



Y parece que cada enero
germinan las esperanzas,
como si la vida te diera
otra oportunidad,
cuando en realidad
te está dando cada día
oportunidades que no aprovechas
y que dejas morir
en la cuneta del estrés
 y de las horas
consumidas sin constancia.
Y te crees que tu vida
 puede cambiar,
y sientes que tu vida
puede cambiar,
y te convences de que tu vida
puede cambiar...
y esa ilusión te lleva
 hasta febrero,
ese mes en el que todas las hojas
de tus árboles de enero
caen de golpe.
Y sigues viviendo
y luchando
y luchando
y luchando.
y luchando...
sabiendo que es un privilegio
sencillamente
estar vivo.