19/2/20

A ésa






A esa lágrima impotente
que se escapa silenciosa,
la que pare la injusticia,
la que escupe la tristeza,
la que explota en la certeza
de saberse vaporosa...

A esa lágrima secreta
que se queda en la mejilla,
la perdida, la ignorada,
la que no sabe ser lágrima
y se queda en un conato,
la que nunca será historia
y que casi no es consuelo...

A ésa, le rindo homenaje.

                                     © Laura Caro
                                       Abril, 2012

17/2/20

Como la vida misma

( Imagen de la red)


Si me dejara llevar por la poesía...
no haría otra cosa que poetizarlo todo:
cada amanecer, la risa, el desayuno a medias,
el camino al trabajo, el autobús, la escuela,
la llamada sorpresa, las confidencias,
las miradas, las manos, los gestos,
los abrazos de oso de mis hijos,
esa mirada cómplice tras el secreto,
el olor de la cena, el baño infantil, los juegos,
el libro abierto en la cara dormida,
el beso ( y en el beso, todos los besos...)

¡Qué pena que la poesía
no me pague la hipoteca!



© Laura Caro Pardo

29/1/20

A mi poeta preferido



Hace tres noches de insomnio
que duermo contigo,
delante de ti,
mirándote por fuera y viéndote por dentro,
leyendo tus letras libres y tan tuyas,
las que nacieron un día por necesidad
y que ahora son de todos,
( ¡ay,  mías también!,)
empapándome de ellas,
volando con ellas,
imaginando cómo eras
antes de escribir cada una,
cómo tu voz las recita en el silencio,
cómo te sientes después de parirlas.

Y puedo llorar tus lágrimas
y reír tu risa, y volar contigo...
Y puedo rozar con mi piel
tu propia y única verdad,
ésa que sólo tú puedes defender,
ésa que te hace diferente y único,
ésa que sólo tú puedes escribir
y que quizá, sólo quizá,
sólo tú puedas vivirla auténtica,
por mucho que te empeñes
en regalársela al mundo,
por mucho que pretendas
que el mundo la comparta.

Luego me embriaga la nube de tus sueños
y en los míos creo ver la vida desde ti
como en la película de John Malkovich.

                           © Laura Caro
                             Mayo, 2010

       

6/1/20

El gozo de Ser



Acuno sonrisas,
muelo temores,
trazo caminos
sin final,
siembro flores,
limpio heridas,
bebo lágrimas,
aliento risas,
peino sueños,
doblo tristezas,
dibujo colores,
cuento segundos,
fecundo milagros,
habito corazones,
despierto cabezas,
tirito estrellas,
refugio lluvias,
construyo puentes,
tatúo valores,
ensalzo verdades,
enciendo ilusiones,
invento esperanzas,
agito pausas,
calmo tempestades,
horado silencios,
avivo voluntades,
silencio estruendos,
suavizo espinas,
afilo paciencias,
esculpo nubes,
arrullo inquietudes,
descubro tesoros,
aseguro suelos,
amplío cielos,
leo miradas,
creo lazos,
siento almas...

Sí, lo soy.
Lo adivinaste.
Soy maestra.


         Noviembre, 2011

29/12/19

Batallas perdidas


( Imagen de la red)

Las batallas perdidas de antemano
saben a bitter kas muy revenido,
a horizonte habitante del naufragio
y a puñal afilado en nuestra frente.

Son batallas que vienen sin pedirlas
con la pompa de ser casi reales
a la intrépida muerte de la muerte
que espera agazapada su destino.

No debieran llamarse ya batallas
sino baches, tropiezos o finales.


15/12/19

El pasado y el olvido


( Imagen de la red)


Su nombre se te ha borrado de la memoria.
El proceso fue lento, pero al fin terminó.

Primero fueron sus labios los que se diluyeron
como  una gota de agua en un sediento desierto.

Después se borraron sus manos dando calor
a las tuyas en un incómodo escondite
de sobresaltos inciertos y lágrimas compartidas.

Entonces, sin darte cuenta, se borró su voz
y con ella las palabras que gastadas y bonitas
empuñaba con tu nombre como bandera.

Despertares sin el aroma de su piel en tus manos,
sin su risilla de hada maligna, sin sus susurros.

Al poco tiempo te sorprendí preguntándote..
y aquella chica... ¿cómo se llamaba?

Y descubrí que muchas veces la ausencia
 lleva incluido el impuesto del olvido.

9/12/19

Desde mi soledad serena


       ( Imagen de la red) 


Desde mi soledad serena,
(la más limpia y pura
de las soledades),
se ve el mundo cotidiano
en invertido, y la noche
-con sus sombras acechando-
se vuelve  una experiencia 
llena de magia:
estrellas mudas
que se tornan veleidades.

Cada piedra antes inerte,
cobra sentido ;
es un paso más, 
sin restas,
sin divisiones, 
sin respuestas, 
sin destino...
sin tener que pensar
en otra cosa
que no sea la nueva senda
que se suma al abrazo
de las ramas de mi sauce.

© Laura Caro